Dolor crónico

alivio-del-dolor-doctoresUno de los problemas más complejos durante esta época de infección asociada a COVID-19 es que las condiciones crónicas continúan su curso habitual y una de ellas es la presencia de dolor crónico. Éste no solo es síntoma asociado a una enfermedad de base, como el dolor de la artrosis (desgaste articular) sino que se convierte en una enfermedad en si, por que ya no tiene ese papel protector.

En el manejo del dolor crónico es importante cultivar unos buenos hábitos de vida para el alivio sintomático y duradero, no sólo los analgésicos alivian el dolor.  Adicionalmente, en medio de una pandemia, esta invitación cobra un protagonismo mayor.

Hay cuatro factores que son clave, tanto para mantener un sistema inmunitario apto y modulado, como para hacer un manejo integral del dolor crónico.

1. ¿Comer o qué comer? Esa es la cuestión.

Nuestra alimentación es definitivamente mucho más que una suma y resta de calorías. Es una combinación de nuestra evolución, costumbres, emociones y mitos compartidos, pero no podemos olvidar que también debemos entenderla como una necesidad biológica e incluso como una medicina.

Hoy sabemos que ciertas dietas y alimentos específicos son muy favorables para aliviar diversas condiciones de dolor crónico de origen inflamatorio. Adicionalmente, obtener un peso y una relación grasa-músculo ideal (además de la conquista cosmética que tanto motiva) también es importante.

Sin embargo, saber qué comer y qué evitar es probablemente uno de los tópicos más difíciles de abordar, pues en lo macro (estudios científicos y recomendaciones de expertos) el tema está lleno de controversias, pugnas de poder y sobretodo de muchos intereses económicos; y en lo micro (uno mismo) existen tres cuestiones más sutiles, menos evidentes, pero más profundas, que influyen de forma tremenda en el impulso y la elección de lo que comemos: la identidad, la conciencia y el amor propio.

Sin embargo, existen unos conceptos que han mostrado excelentes resultados y que tienen sustento en estudios de investigación.

-Primero, no hay nada que hacer: somos organismos omnívoros. Eso quiere decir que, si o si debemos comer variado, un poco de todo, o suplementarnos.

-Segundo, en esta guerra de dietas, el común denominador de aquellas que son más exitosas y con menos reportes de eventos adversos (dieta mediterránea y a la dieta low-carb), tienen en común un alto consumo de vegetales y un aporte calórico diversificado. ¡Y la proporción sí importa! Se recomienda comparar cómo están las porciones con la propuesta práctica y atractiva del Plato Saludable de Harvard.

-Por último, evitar hiperalimentarte. Para la mayoría de los adultos hacer 3 comidas equilibradas al día es más que suficiente.

2.El descanso y su potencial terapéutico.

¡Las abuelas tenían razón!

Investigaciones realizadas en las últimas décadas han documentado la poderosa influencia que tiene el sueño para combatir enfermedades infecciosas. Esto se debe a que existen conexiones recíprocas y dinámicas entre el sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmune. En otras palabras, el sueño mejora las defensas y las señales de las células de defensa promueven el sueño.

Por ello, algunos investigadores proponen el dormir como un tratamiento para proporcionar una ventaja de supervivencia en términos de apoyar el sistema inmunitario, anticipar amenazas infecciosas y mitigar enfermedades inflamatorias.

Adicionalmente, los estudios han señalado que tanto los aumentos como la disminución en la duración habitual del sueño se asocian a las elevaciones de las moléculas pro-inflamatorias y a un mayor riesgo subsecuente de resultados adversos para la salud, como infarto de miocardio, depresión, obesidad y diabetes. En otras palabras, ¡la duración sí importa!

¿Cuánto es necesario dormir para reforzar el sistema inmunitario? La cantidad óptima de sueño para la mayoría de los adultos está entre 7 a 8 horas de sueño de buena calidad. Dormir ≥ 9 horas de forma regular, induce en el cuerpo un estado pro-inflamatorio.

Sin embargo, en nuestros tiempos el desarrollo de trastornos del sueño es frecuente, lo que hace necesario tomar medidas al respecto.

3.El ejercicio es tu aliado.

La actividad física tiene importantes beneficios en la prevención de enfermedades crónicas como la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, la osteoporosis y la obesidad, ayuda a regular el ciclo intestinal, a mantener un buen ánimo, un sueño reparador y también mejora la memoria, en últimas, tiene impacto en la calidad de vida.

Por otro lado, el ejercicio es una terapia necesaria en el manejo de los pacientes con dolor crónico, no sólo por las bondades descritas, sino en sí mismo. Múltiples estudios en lumbalgia crónica, fibromialgia, osteoartritis, entre otros, indican que la actividad física es efectiva para ayudar a la reducción de los síntomas y mejorar la funcionalidad en pacientes con dolor crónico.

En general para tener éxito, los programas de ejercicio deben incluir una periodización óptima, evitar el sobre-entrenamiento y adaptarse a las diferencias y preferencias individuales.  Por ello, si hasta la fecha has sido un gran sedentario, la recomendación es que no asumir por ti mismo un programa de entrenamiento extenuante. Se debe comenzar con pequeños cambios e ir mejorándolos: moverse más, moverse cada vez que se pueda, realizar pausas activas, caminatas cada vez más largas, buscando en ellas sudar y manteniendo la capacidad para hablar.

¡Esto es clave!: no sentir asfixia mientras se hace ejercicio.

En tanto sea posible, crear un grupo para hacer ejercicio. Aprovechar nuestra cualidad tribal, un buen grupo de amigos con los que además de divertirnos, ayuden a mantener la motivación y evitará que te quedes encerrado en aquellos días perezosos.

Si está dentro de las posibilidades, inclír deportes al aire libre y rodearse de naturaleza.

Por último, en la variedad está el éxito. Un programa que incluya acondicionamiento cardiovascular, fortalecimiento muscular, rutinas para mejorar la flexibilidad y entrenamiento propioceptivo, es mejor que sólo practicar un deporte o salir a caminar.

Recuerda: El propósito es más fuerte que la motivación. El ejercicio regular mejorará ampliamente la salud física y mental. Así que, hay que crear un propósito.  Ocuparse del por qué es conveniente mejorar la condición física, y que las decisiones y acciones que se tomen sean coherentes con esta meta. ¡Es un cariñito que vale la pena y que te debes a ti mismo!

4.Educa a tu mente.

Cultivar el mundo interior es tan importante como cuidar de la salud física. Aunque este tema tiene mucha tela para cortar, en esta oportunidad ahondaremos en las bondades de una técnica de conciencia plena: la Meditación.

Numerosos estudios científicos han demostrado que es un recurso imprescindible para lograr disminuir el estrés, mejorar nuestro bienestar diario y puede bajarle el volumen al dolor crónico, incluso ahorrando por disminución de toma de medicamentos.

Con sólo unos minutos al día se logra aprender a escuchar nuestro cuerpo.

Hay muchas ideas falsas sobre la Meditación. Una de ellas es que consiste en despejar la mente de todo pensamiento. En lugar de “despejar la mente”, la meditación trata de mejorar ciertas cualidades que ya tenemos, como la atención, la concentración y el anclaje.

Otra es que la meditación es una práctica religiosa. Si bien nació del Budismo, y muchas religiones incluyen prácticas contemplativas, la meditación con propósitos médicos es secular.

También es importante recordar que el objetivo no es convertirse en un meditador experto. Lo importante es ayudar a estar más tranquilo, más equilibrado y ser más compasivo en la vida diaria.

El consejo para cualquiera que quiera iniciarse en meditación sería encontrar un curso gratuito, una App para obtener orientación o un instructor que resuene contigo.  Luego, realiza la práctica regularmente para que puedas notar los beneficios

Algunos estudios señalan que lo ideal es meditar como mínimo 10 minutos y 2 veces al día. También vale la pena mencionar que no es necesario estar sentado, se puede hacer caminando, de pie o acostado, incluso comiendo, pero ¡NUNCA meditar manejando!

Meditar es una herramienta gratuita, prácticamente inocua, que está a la mano de todos y podemos disponer de ella. La mayor ventaja de esta técnica es que estará disponible en cualquier momento. Lo único que se requiere es disciplina para formar el hábito.

Desde la Unidad de Alivio del Dolor de la Clínica Las Américas AUNA continuamos acompañando en estos tiempos y queremos que entiendas la importancia de la no automedicación, medicaciones como los esteroides que son frecuentemente empleados en dolor musculo-esquelético (Cadera, rodilla, ciática) pueden disminuir las defensas frente a infecciones virales, por eso solo deben ser formulados por el médico tratante. Lo mismo con el uso no adecuado de analgésicos comunes como los anti-inflamatorios no-esteroideos, al no tener respuesta o tener intolerancia, es fundamental que acudas a los servicios adecuados de salud.

La Telemedicina es una herramienta muy válida, evaluando por primera vez y más aún en seguimiento a pacientes con síntomas dolorosos. La entrevista más exámenes adecuados (Resonancia Magnética, etc) pueden generar un plan en muchos pacientes, sobre todo en los que tienen más riesgo de exposición (Mayores de 70 años, o con enfermedades asociadas como autoinmunes, cáncer)

Cuando el patrón de dolor ha cambiado súbitamente se hace necesario consultar por el servicio de urgencias, en los casos que ese dolor se acompañe de otros síntomas como fiebre, malestar general. De igual manera en pacientes con dolor con cáncer no controlados y con neuralgia asociada al herpes zoster (culebrilla) si no puedes tener un contacto rápido con tus prestadores de salud.

Estamos para cuidarte ¡Ayúdanos a cuidarte mejor!

Unidad de Alivio del Dolor Las Américas Auna

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votos emitidos)
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0 (from 0 votos)
Share Button

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *